Objetivo
La toponimia es la ciencia que se encarga del estudio del origen y significación de los nombres propios de un lugar.
Su estudio a nivel local resulta interesante para el alumnado porque ayuda a conocer el territorio y a reforzar los sentimientos de identidad y pertenencia.
El uso de la toponimia como recurso didáctico permite un tratamiento multidisciplinar por parte de distintas materias como la geografía, la historia, la lengua o la etnografía.
Además, el empleo de mapas y la familiarización del alumnado con éstos ayuda a que comprendan mejor el territorio donde residen.
Esta actividad se plantea como una hoja de ruta que permita al docente desarrollar una metodología propia para introducir al alumnado en el estudio de la toponimia de su entorno más próximo: el municipio de residencia.
El desarrollo del trabajo permite el planteamiento de dinámicas individuales o de grupo.
La adquisición de los conocimientos vistos en clase se puede reforzar con trabajos de campo que ayuden a identificar un topónimo con la realidad o a indagar sobre su procedencia.
El contraste con fuentes orales y la implicación de determinados colectivos (familiares, personas mayores, senderistas, etc.) conllevan además a interactuar con la sociedad del entorno.
La comunicación de los resultados de las investigaciones desarrolladas por los alumnos puede dar lugar a: exposiciones orales, la elaboración de pósters o murales, la preparación de presentaciones digitales, etc.
Actividad
La actividad didáctica que se sugiere puede seguir los siguientes pasos:
Paso 1. Extraer la toponimia.
Extraer la toponimia correspondiente al término municipal, a partir de la cartografía disponible.
La cartografía que se propone como referencia es el Mapa Topográfico de Andalucía 1:10.000 (MTA10), cuya consulta podemos realizar en IDEAndalucía o podemos descargar en:
Enlace: Line@.
(Consultar notas finales)
Conviene tener en cuenta que los nombres que aparecen en los mapas suelen tener dos partes: un nombre común o genérico, que denomina el tipo de elemento (río, sierra, cortijo, etc.) y un nombre propio o topónimo propiamente dicho que es el que más nos interesa.
Paso 2. Detectar posibles errores.
Detectar posibles errores en la toponimia recogida en el mapa. Dichos errores pueden ser de dos tipos:
- De localización, es decir, que el topónimo aparezca en un lugar que no le corresponde.
- De nombre, es decir, que el genérico o el nombre propio no se corresponda con el usado mayoritariamente en el lugar.
Paso 3. Recuperar topónimos que no aparezcan en el mapa.
En los pasos 2 y 3 recurriremos preferiblemente a personas mayores que conozcan el pueblo o a aquellas personas que tengan una clara vinculación con el territorio (agricultores, ganaderos, agentes medioambientales, asociaciones de senderismo, etc.).
También, en ambos pasos, confeccionaremos un listado con los topónimos correctos o nuevos y precisaremos sus coordenadas para localizarlos correctamente sobre el mapa.
Paso 4. Analizar las palabras.
Analizar las palabras y buscar en el diccionario el significado de las palabras que no conozcamos, cuestión primordial para la construcción de los árboles de topónimos (listados o enumeraciones de topónimos).
Paso 5. Clasificar los topónimos.
Clasificar los topónimos obtenidos atendiendo al criterio que más nos interese.
La clasificación puede realizarse a través de árboles de topónimos (listados). Pueden construirse los siguientes:
- Árbol de la tipología. Clasificaremos los topónimos según se refieran:
- Al relieve (orónimos).
- A la hidrografía (hidrónimos).
- A elementos del hábitat (pueblos, aldeas, cortijos).
- A parajes.
- A vías de comunicación.
- A patrimonio cultural y natural.
- A actividades industriales o extractivas.
- A servicios y equipamientos.
- Árbol de la temática. Clasificaremos los topónimos según se refieran a:
- Geología.
- Personas o personajes históricos.
- Tradiciones o costumbres populares.
- Relacionados con la religión.
- Topónimos curiosos.
- Árbol del origen. En este caso clasificaremos los topónimos según su procedencia lingüística (latín, árabe, etc.), para ello utilizaremos el Diccionario de la RAE, diccionarios específicos de toponimia o estudios lingüísticos existentes en el municipio.
- Árbol de las palabras. En el cuarto árbol clasificaremos los topónimos según sean:
- Palabras simples (Cortijo del Sol)
- Compuestas (Cuesta de Matagatos)
- Derivadas.
- Aumentativos (Paso del Cuestarrón)
- Diminutivos (Los Peñoncillos)
- Localismos.
Paso 6. Documentar los topónimos.
Recoger historias, leyendas, anécdotas u otras curiosidades respecto a los topónimos del municipio.
Para ello hablaremos con los abuelos y abuelas u otro vecino del lugar que pueda aportar información de interés cultural o etnográfico.
Notas adicionales
Si se quiere completar el mapa de trabajo (MTA10), también pueden consultarse otras fuentes cartográficas disponibles en la web, por ejemplo: mapas catastrales (muy ricos en topónimos), las hojas del Servicio Geográfico del Ejército (1:50.000) o del Mapa Topográfico Nacional (1:50.000, 1:25.000), etc. También es muy interesante consultar el Buscador de Nombres Geográficos y el Catalogo Digital de Cartografía Histórica.


