Objetivo
El objetivo de esta actividad es que el alumno experimente la percepción de los espacios de una forma no visual, mediante la utilización de relieves y texturas para plasmar planos y mapas.
Esta forma de sentir la cartografía permite ampliar la exploración delas representaciones y destacar detalles de las mismas que de otra forma pasarían desapercibidos. Además, supone ponerse en el lugar de personas con discapacidad visual, lo que refuerza la empatía con las dificultades que estas personas afrontan para comprender el espacio.
Introducción
La cartografía es una ciencia de comunicación visual, no obstante, la cartografía táctil representa la realidad geográfica mediante materiales que permiten distinguir relieves y texturas con el único uso del tacto.
Así, con cartón o papel a distintas alturas se puede representar el relieve terrestre, usar texturas específicas para el agua o describir los nombres de los lugares en Braille.
A continuación mostramos un ejemplo de cartografía táctil.
En este tipo de representaciones resulta fundamental tener en cuenta que los elementos y materiales empleados, aparte de ser fácilmente distinguibles al tacto, deben resultar agradables para que la experiencia pueda realizarse con efectividad. La persona usuaria de esta cartografía debe poder tocar con confianza para que pueda apreciar los detalles de la misma. Esto implica prescindir de superficies ásperas o perfiles puntiagudos.
El laberinto
Como experiencia previa, vamos a construir un laberinto que exploraremos con los dedos.
Los materiales para la elaboración del laberinto, igual que para el mapa que se propone posteriormente, serán los mínimos buscando sencillez y facilitar su acceso:
- Un trozo de cartón pluma u otra base rígida.
- Plastilina.
- Palillos de dientes.
- Palillos de madera planos.
- Un pequeño puñado de lentejas.
Además, hemos descargado e impreso un laberinto que hemos encontrado en Internet, podéis hacer lo mismo o inventarlo.
Paso 3. Levantando las paredes.
Como ya tenemos marcado nuestro laberinto en la plastilina, podemos colocar los palillos planos para formar sus paredes.
Cuando los cortemos para adecuarlos a la longitud de cada tramo debemos tener en cuenta que no queden astillados. Como ya comentamos en la introducción, es muy importante que ningún elemento resulte desagradable al usuario. Un pinchazo puede echar a perder la experiencia.
En realidad esta parte se podía hacer también con plastilina, pero lo que buscamos con los palillos es que exista un claro contraste entre suelo y paredes.
Ya tenemos preparado nuestro laberinto con una entrada y una salida en el otro extremo.
Vamos a plantearnos dos pruebas:
Prueba 1. Recorrido a ciegas.
En la primera prueba vamos a colocar el dedo en la entrada y vamos a tratar de encontrar la salida con los ojos cerrados o vendados. También podemos pedírselo a otra persona que no tenga información previa sobre el laberinto.
Sin prisas, se hará un recorrido con el dedo tratando de hacerse una imagen mental del laberinto. Lo normal es que no resulte fácil encontrar la salida y tardemos un poco en encontrarla.
Prueba 2. Recorrido guiado.
En esta segunda prueba usaremos las lentejas que teníamos guardadas. Vamos a marcar el camino hasta la salida con ellas. Presionaremos ligeramente sobre ellas de manera que sobresalgan de la superficie para que sean perceptibles pero al mismo tiempo queden fijadas a ella y no sean desplazadas al pasar el dedo.
Las lentejas tienen una textura suave y redondeada distinguible que nos llevará directamente hasta la salida.
Este ejercicio nos enseña a confiar y concentrarnos solo en el tacto, a comprender de otra forma los espacios.
Propuesta: Haz un plano del colegio
De manera muy similar se puede hacer un plano del colegio señalando el aula, el patio, las posibles columnas o escalones de las diferentes estancias, los servicios, la salida,… Se pueden marcar con lentejas o arroz los caminos fundamentales para ir y venir de la salida, de un aula concreta, de los servicios,…
Mapa de Andalucía
Damos el salto y afrontamos la elaboración de un mapa de Andalucía en relieve con indicación de los principales ríos y las capitales de provincia.
Los materiales que usamos para elaborar el mapa son los siguientes:
- Cartón
- Lápiz.
- Papel ondulado.
- Papel pinocho.
- 8 lentejas.
- Pegamento escolar.
- Tijeras.
- Regla.
- Cúter.
Además, hemos tomado como base el mapa de relieve de la publicación Andalucía en un folio.
Puedes descargarlo aquí: MAPA DE RELIEVE.
La referencia de la leyenda sobre altimetría nos va a servir para construir las diferentes capas de elevaciones del terreno.
Lo imprimimos en color a tamaño A3.
Paso 1. Definiendo el contorno.
Colocamos el mapa impreso en una base de cartón pluma del mismo tamaño. Podemos usar un poco de cinta adhesiva para evitar que se mueva.
Vamos a marcar todo el perímetro de la zona de agua presionando con el lápiz de manera que agujeree el papel y el cartón pluma de debajo.
Siempre marcamos por la parte del agua, ya que la punta deja un agujero grueso que puede comer espacio al propio mapa. De igual modo, marcamos los límites del mapa.
Paso 2. Base inicial del mapa.
Al quitar el mapa impreso, queda marcada toda la zona que vamos a retirar con ayuda de un cúter (cuidado con el manejo de esta herramienta cortante), así como todo lo que sobre del borde exterior.
Colocamos el resultado sobre otra base de cartón pluma, también en tamaño A3.
Paso 3. Límite terrestre.
Retiramos la parte marina del mapa impreso y colocamos la terrestre sobre el recorte de cartón pluma.
Punteamos la frontera terrestre de Andalucía respecto al resto de España y Portugal igual que antes.
Al retirar el mapa impreso nos queda bien marcado el límite superior. Esta parte no la vamos a recortar.
Paso 4. Texturas fuera del territorio andaluz.
Colocamos el papel pinocho encima de toda esta área.
Usamos el lápiz para marcar la frontera terrestre de Andalucía siguiendo la línea punteada.
Recortamos con la tijera toda esa línea, y dejamos exceso por los bordes exteriores para poder doblarlo por detrás del mapa.
Lo pegamos al mapa recortado en cartón pluma sin abusar del pegamento, ya que el papel pinocho es muy delgado y queremos que mantenga su textura rugosa.
También recortamos un trozo de papel ondulado que cubrirá la superficie de agua. El conjunto queda fijado con pegamento escolar y lo dejamos secar.
Paso 5. Elevaciones del terreno.
Toca añadir los diferentes niveles de elevación de la superficie. Para ello podemos remarcarlos con rotulador simplificando su trazado, de manera que nos resulte más fácil hacerle el seguimiento.
Colocamos lo que queda del mapa impreso sobre otro trozo de cartón pluma y procedemos de la misma manera, marcando usando un lápiz como puntero.
Lo haremos igual con los diferentes niveles y los iremos pegando superpuestos.
Paso 6. Ríos y capitales de provincia.
Vamos a incluir los principales ríos en el mapa.
Podemos usar el mapa de ríos y embalses procedente también de la publicación Andalucía en un folio.
Puedes descárgalo aquí: MAPA DE RÍOS Y EMBALSES.
Dibujamos el curso de los ríos sobre el mapa en relieve y luego los punteamos con el lápiz. El resultado son unas líneas con una textura muy identificable.
Además, pegamos las capitales de cada provincia usando lentejas.
La referencia para la ubicación de las capitales puedes consultarla en el mapa que podrás descargar en el enlace que anotamos a continuación.
Descárgalo desde aquí: MAPA REGIONAL CAPITALES DE PROVINCIA.
Resultado final.
El aspecto que tiene acabado es este:
Explora con los dedos
La cartografía táctil hay que estudiarla despacio, tomarse un tiempo para percibir todos los detalles.
La exploración del mar ondulado nos llevará al Estrecho, por el que apenas cabe el dedo. Sin embargo, en el Valle del Guadalquivir se encuentra una gran amplitud para adentrarse en el territorio que va menguando conforme ascendemos por el Guadalquivir. Se puede sentir cómo los ríos socavan la tierra, y cómo asciende Sierra Nevada. Se puede tocar la ubicación de las grandes ciudades, muy ampliamente situadas en la costa y/o junto a ríos.
Palpar un mapa supone una experiencia diferente y enriquecedora en muchos sentidos. Os recomendamos la realización de mapas similares usando cualquier material a partir de los mapas que tenemos en nuestras publicaciones.
Podéis encontrar, por ejemplo, mapas sobre regiones climatológicas, infraestructuras de transporte, la bética romana o planos de las ciudades de al-Andalus en las publicaciones:
Enlace: Andalucía en un Folio.
Te animamos a realizar esta actividad y a compartir con nosotros tus elaboraciones a través de nuestras redes sociales @IECA_Andalucia






















